Laura Wilson Parador de Tejeda

Grupo de mujeres celebrando en bata blanca con vistas montañosas

La boda de Laura en el Parador de Cruz de Tejeda

El 26 de abril de 2024 fotografiamos una de esas bodas en el Parador de Cruz de Tejeda que recordáis durante años. Laura se casó a 1560 metros de altitud, en la cumbre de Gran Canaria, con un mar de nubes a sus pies y los pinos canarios filtrando una luz que no se parece a ninguna otra. Subimos temprano por la carretera de Tejeda, con la cámara cargada y la sensación de que el día iba a portarse bien.

El paisaje en la cumbre cambia cada quince minutos. Esa volubilidad, que asusta a algunas parejas, es justo lo que nos gusta de trabajar aquí. La luz del amanecer no es la del mediodía, el viento de las once no es el de las cinco, y un fotógrafo que conozca el sitio sabe leer ese movimiento sin pelearse con él.

Por qué nos enamoramos del Parador de Cruz de Tejeda

El Parador está en pleno corazón de la isla, en el municipio de Tejeda, y es uno de los pocos hoteles de cumbre que mantiene la arquitectura tradicional canaria sin caer en lo decorativo. Piedra, madera, ventanales que enmarcan el Roque Nublo, terrazas que se asoman al barranco. Para una pareja que busca celebrar lejos de la playa y cerca del paisaje real de Gran Canaria, hay pocas opciones tan completas.

Como fotógrafo de bodas Tejeda Gran Canaria, hemos visto cómo el Parador funciona para celebraciones muy distintas: bodas íntimas de treinta personas, banquetes amplios con familia extendida, ceremonias civiles en la terraza y enlaces religiosos cortos en la ermita cercana. La infraestructura sostiene sin imponer estilo.

La cumbre de Gran Canaria como escenario: Roque Nublo, Bentayga, Risco Caído

Casarse en la cumbre significa tener delante tres iconos a la vez. Desde el Parador se ven el Roque Nublo, el Roque Bentayga y, en días claros, la silueta del Teide al fondo, recortada sobre el océano. Muy cerca queda Risco Caído, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2019, un yacimiento arqueológico que recuerda que esta tierra estaba habitada mucho antes de que llegáramos los demás.

Una boda con vistas al Roque Nublo tiene un valor visual que pocas localizaciones igualan. No hace falta sobrecargar el plano: el roque trabaja solo. Nuestra labor consiste en colocar a la pareja en la franja de luz adecuada, calcular la distancia para que el icono no aplaste a las personas y esperar a que llegue el momento en que las nubes se abran lo justo.

Localizaciones cercanas para la sesión de pareja

  • Mirador del Roque Nublo: caminata corta, plano monumental.
  • Bosque de pino canario alrededor del Parador: luz lateral filtrada y textura.
  • Mirador hacia Bentayga: ideal con mar de nubes a primera hora.
  • Terrazas del propio Parador: para retratos cuando el viento aprieta.

La ceremonia entre arcos de piedra y pinos canarios

Laura eligió una ceremonia al aire libre, junto a la terraza principal del Parador. Los arcos de piedra del hotel hicieron de marco natural, los pinos canarios filtraron la luz por detrás y la temperatura, fresca pero amable, dejó que los invitados disfrutaran sin sufrir. En la cumbre conviene avisar a la gente de que se abrigue al caer la tarde: a esa altitud, el termómetro baja deprisa cuando se pone el sol.

Durante la ceremonia nos movimos en silencio, sin flash, alternando plano cerrado en las manos y plano abierto que metiera el paisaje en la fotografía. El Roque Nublo, a lo lejos, fue casi otro invitado.

Habitaciones, suites y los momentos antes del sí

Una de las ventajas de casarse en un hotel como el Parador es que la pareja se prepara en sus propias habitaciones, sin desplazamientos, sin nervios de última hora por el tráfico. Fotografiamos a Laura en su habitación con luz de ventana, sin retoques de iluminación, mientras la familia entraba y salía con regalos, cafés y abrazos. Los momentos antes del sí son a veces más interesantes que la ceremonia misma, porque ahí se ve la persona antes del personaje.

El banquete: cocina canaria a 1560 metros

El banquete tiró de gastronomía local: queso de medianías, papas con mojo, cabrito al horno, postres con gofio. La cocina del Parador respeta la despensa canaria y eso se nota en mesa. Para muchos invitados llegados de fuera de la isla, el banquete fue su primera experiencia con la cocina tradicional canaria, y se vio en las caras.

Comer a 1560 metros tiene su pequeña liturgia: el vino se siente distinto, los olores viajan más lejos en aire seco, y la sobremesa se alarga porque nadie tiene prisa por bajar.

Una sesión de novios al atardecer en Tejeda

Hacia las siete de la tarde robamos a Laura y a su pareja durante veinte minutos para una sesión corta. Subimos al mirador más cercano, esperamos a que el sol bajara sobre los pinos y disparamos en silencio. Las bodas en la cumbre de Gran Canaria regalan estas oportunidades: en menos de quince minutos de coche tenéis tres encuadres totalmente distintos y luz cambiante. Nuestro trabajo consiste en saber a qué hora ir a cada sitio.

Si os apetece ver más bodas que hemos cubierto en la isla, pasaros por nuestro portfolio de bodas.

Vuestra boda en el Parador de Cruz de Tejeda

Casarse en el Parador de Cruz de Tejeda no es solo elegir un sitio con vistas. Es una decisión sobre cómo queréis recordar el día: paisaje volcánico, gastronomía local, frío amable al atardecer y silencio de cumbre. Si os tienta esa idea, escribidnos y os contamos cómo lo planeamos: contactadnos.

Preguntas frecuentes

¿Hace frío para casarse en el Parador de Cruz de Tejeda?

Depende de la época. De mayo a octubre la temperatura es muy agradable durante el día, fresca al atardecer. En invierno conviene avisar a los invitados de que se abriguen, porque a 1560 metros la diferencia con la costa es real. En cualquier caso, el Parador ofrece espacios interiores con encanto para trasladar la celebración si hace falta.

¿Cuánto se tarda en llegar al Parador desde Las Palmas o el aeropuerto?

Desde Las Palmas, alrededor de una hora por carreteras de montaña. Desde el aeropuerto, una hora y cuarto aproximadamente. Conviene avisar a los invitados de fuera de la isla de que la subida es serpenteante y que reserven tiempo de sobra el día de la boda.

¿Se puede ver el Roque Nublo desde el Parador?

Sí, en días claros se ven el Roque Nublo y el Bentayga desde varias zonas del hotel y de su entorno inmediato. En días con mar de nubes, las vistas cambian por completo y se vuelven aún más cinematográficas. Conviene tener varias opciones de localización para la sesión de pareja en función del clima.

¿Es buena idea hacer una sesión de fotos en Risco Caído?

Risco Caído es Patrimonio de la Humanidad y un yacimiento arqueológico protegido. El acceso está regulado y no se hacen sesiones de boda dentro. Sí podemos trabajar en los miradores cercanos que comparten el mismo paisaje y la misma luz, sin entrar en el espacio protegido.

¿Con cuánta antelación conviene reservar?

Para bodas en el Parador, lo razonable es reservar el hotel y al fotógrafo con al menos diez o doce meses de antelación. En temporada alta (primavera y otoño) las fechas vuelan. Escribidnos a contactadnos con vuestra fecha y os decimos enseguida si tenemos disponibilidad.